Batalla de Pavía

Batalla de las Islas Berlengas


Un 15 de julio del año 1591 tuvo lugar una batalla naval entre la escuadra española de galeras de Francisco Coloma, y un escuadrón de galeones ingleses bajo el mando de George Clifford, conde de Cumberland, frente a las costas de las islas portuguesas de Berlengas.

Bajo el reinado de Isabel I, el conde de Cumberland, gran aficionado a los torneos de justas y uno de los favoritos de la reina, empezó a hacer carrera naval con el inicio de la Guerra anglo-española, en 1585. No tuvo demasiado éxito en sus campañas corsarias contra la flota española en el Caribe, ya que el sistema de convoyes implantado por Felipe II resultaba enormemente eficaz, perdiéndose en 2 siglos tan solo una flota.

Tras algún logro aislado en las aguas de las Azores, en 1591 el escuadrón de Clifford partía de las costas inglesas rumbo al Cabo de San Vicente para su habitual actividad corsaria. El escuadrón estaba compuesto de 4 galeones y una pinaza: el "Garland", un navío real de 600 toneladas que era el buque insignia de Clifford; los galeones "Allegarta", "Goden Noble" y "Sampson", de casi 300 toneladas, y la pinaza "Discovery".

Las Campañas del duque de Osuna en Sicilia: Batalla naval del Cabo Celidonia


El 14 de julio del año 1616 daba comienzo una batalla naval entre una pequeña flota del imperio español y una potente armada del imperio otomano, en las aguas del cabo de Celidonia, cercanas a las costas de Chipre.

El nuevo virrey de Nápoles, Pedro Téllez de Girón, III Duque de Osuna, había reorganizado la flota del virreinato consciente del peligro que suponía la piratería berberisca en las aguas del Mediterráneo. Una de sus medidas fue la paulatina sustitución de las galeras por galeones. Una de las nuevas escuadras fue puesta bajo el mando de Francisco de Rivera, capitán natural de Toledo.

La misión de Rivera era partir desde Sicilia hacia el mediterráneo oriental y poner freno a las acciones de la piratería berberisca y de paso castigar los territorios otomanos. Para ello contaba con 5 galeones y un patache. El galeón "Concepción" era su capitana y contaba con 52 cañones. Con él iban también el "Buenaventura", de 27 cañones, bajo el mando de Íñigo de Urquiza; el "Almirante", de 34 cañones y con Serrano al frente; el "Carretina", con otros 34 cañones y comandado por Valmaseda; el "San Juan Bautista", galeón capitaneado por Juan de Cerceda y que contaba con 30 piezas de artillería; y el patache "Santiago", bajo el mando de Garraza. Como refuerzo embarcaron 1.600 infantes españoles.

Batalla de Gravelinas


Un 13 de julio de 1558 tenía lugar en Gravelinas, localidad francesa de la costa norte, el enfrentamiento entre tropas del Imperio Español bajo el mando del conde de Egmont, y tropas del Reino de Francia, comandadas por Paul de Thermes, la cual acabaría con una decisiva victoria española.

Tras la derrota en la batalla de San Quintín, Enrique II de Francia se aprestó a reclutar un nuevo ejército con el que plantar cara a las fuerzas españolas que habían invadido el norte francés, y a su vez atacar las ciudades del sur de Flandes. Para ello no dudó en pagar a los otomanos para presionar en el Mediterráneo las posiciones españolas. Además promovió revueltas de los escoceses contra los ingleses, aliados en ese momento de España. Luego, con un ejército reclutado en la región de Picardía, el duque de Guisa arrebató el control del puerto de Calais a los ingleses.

Por su parte otro ejército francés dirigido por Paul de Thermes se lanzó hacia el norte a poner sitio a la ciudad de Gravelinas, que era la llave de entrada a Flandes, y cruzó el río Aa atacando Dunkerke y Nieuwpoort con un ejército de 15.000 soldados y gran cantidad de artillería. Tras la toma de estas dos ciudades volvió hacia Gravelinas, que era de vital importancia pues también tenía un estratégico puerto desde el que amenazar Inglaterra.

Conquistadores: La Batalla de Otumba


El 7 de julio del año 1520 las tropas de Hernán Cortés, un contingente de poco más de 400 españoles y cerca de 3.000 aliados tlaxcaltecas, se enfrentan a un poderosos ejército de entre 40.000 y 60.000 guerreros, según las más recientes indagaciones, derrotándolo y dejando abierta la conquista de México.

El imperio azteca era el nombre del territorio dominado por un conglomerado de élites mexicas de origen nahua, cuyo rey, Moctezuma II, se erigía como autoridad política y religiosa de origen divino, y que habían asentado su poder sobre la dominación de diversos pueblos de la región. La capital del Imperio era Tenochtitlán, una imponente ciudad situada sobre un lago, el Texcoco, con grandes plazas, numerosos mercados y asombrosas pirámides y templos. A Cortés le impresionó sobremanera; dejaría escrito de ella que "era tan grande como Córdoba o Sevilla" o que en sus mercados se podía encontrar "más de sesenta mil personas comprando y vendiendo", lo que nos da una idea del tamaño y la riqueza de Tenochtitlán.

Pues bien, el 8 de noviembre de 1519 había partido Cortés de Cholula con su ejército: 400 españoles y varios millares de aliados tlaxcaltecas, totonacas y cempoalas, rumbo al corazón del imperio azteca. Una vez llegados a las puertas de Tenochtitlán, el mismo Moctezuma salió a recibir a la comitiva. Cortés, en una carta enviada a Carlos I, narraba así el encuentro: "Me tomó de la mano y me llevó a una gran sala que estaba frontera del patio por donde entramos, y allí me hizo sentar en un estrado muy rico que para él lo tenía mandado hacer".

Batalla de San Marcial


Un 30 de junio de 1522 se producía la batalla de San Marcial, una contienda que enfrentó a las tropas de la monarquía española con un ejército franco-navarro a las órdenes de Ortubia y Semper, y que acabó con victoria española.

Los hechos acaecidos se remontan un año antes, a octubre de 1521, cuando un ejército al mando de Guillermo Goufier, señor de Bonnivet, asaltaba la villa guipuzcoana de Fuenterrabía, tomando el castillo de Behobia, tras la rendición del comandante de la plaza, Diego de Vera. Las tropas gasconas y navarras trataban de retomar el control de Navarra, perdida en 1512 en favor del rey Fernando el Católico.

Beltrán de la Cueva, III Duque de Alburquerque, fue nombrado capitán general de Guipúzcoa en mayo de 1522 y se lanzó rápidamente a recuperar el castillo con una hueste de soldados españoles reclutados de las villas cercanas y cerca de 3.000 lansquenetes alemanes. Jacques D'Aillon, que se había quedado al mando de la defensa del castillo, decidió abandonarlo ante la imposibilidad de defenderlo, pero no sin antes intentar volarlo. El capitán Ochoa Sanz de Asua, junto a unos cuantos hombres, lograría evitarlo y tomar al asalto el castillo. Allí padecerían un largo asedio.

El Asedio de Maastricht


El 29 de junio del año 1579 terminaba el largo asedio al que había sido sometida la ciudad holandesa de Maastricht, tras lograr el ejército realista, conducido por Alejandro Farnesio, batir sus defensas y penetrar en ella, saqueándola y poniendo en fuga a la mayor parte de la población. Maastricht seguiría en manos españolas hasta 1632, año en que las Provincias Unidas lograrían conquistarla. 

Corría el año 1577 cuando Alejandro Farnesio llegó a Flandes, tras la llamada de sus tíos, Juan de Austria, y el rey de España Felipe II. La Guerra de los Ochenta Años llevaba ya casi una década y el príncipe de Parma tenía claro que había que recuperar la iniciativa perdida en los años anteriores. La muerte de Juan de Austria a comienzos de octubre de 1578 había convertido al príncipe en el nuevo gobernador de los Países Bajos. Tras una serie de hábiles maniobras políticas emprendidas por Farnesio, el 5 de enero de 1579 se firmaba la Unión de Arras, por la cual las provincias católicas del suroeste se comprometían con la causa de Felipe II, que la ratificaría en noviembre de ese año. Por su parte, las provincias rebeldes formarían unas semanas después la llamada Unión de Utrecht.

De esta forma, Alejandro se aseguró tener la retaguardia cubierta, además de un suministro razonable de tropas, por lo que, una vez preparado, se lanzó a la conquista de las ciudades de Bruselas y Amberes, o eso al menos era lo que pensaba el líder de los rebeldes holandeses, Guillermo de Orange. El príncipe de Parma tenía claro que antes de emprender la toma de estas dos importantes ciudades, era de suma importancia recuperar la ciudad de Maastricht, ya que esta ciudad constituía un magnífico puente sobre el río Mosa, un importante nudo de comunicaciones y una plataforma desde la que emprender acciones contra los rebeldes, y además de cortar los importantes socorros que los rebeldes recibían desde Alemania por dicha ciudad, por lo que en esa tarea empeñaría todos sus esfuerzos en los siguientes meses.

Guerreros: Ana María de Soto


Un 26 de junio de 1793, Ana María de Soto, disfrazada de varón y bajo el nombre de Antonio María, se alistó en Cádiz en la 6ª Compañía del 11º Batallón de Marina siendo la primera mujer en alistarse en la Infantería de Marina Española.

Nacida en torno al año 1777 en una familia de origen muy humilde de Aguilar de la Frontera, en Córdoba, probablemente la pobreza, mezclada con el deseo de aventuras serían la causa de su alistamiento, aunque no hay mucho escrito sobre esta época de su vida. Sea como fuere, con unos 16 años se presentó en San Fernando, Cádiz, con la idea de ingresar en los batallones de marina. Lo consiguió y acabó encuadrada en la 6ª Compañía del 11º Batallón de Marina, donde pronto zarparía comenzando su aventura militar.

A principios de 1794, en el marco de las Guerras de Revolución francesas, embarcó junto a su compañía en la fragata "Mercedes", de 34 cañones. La misión era defender Cataluña de las fuerzas francesas. Para ello la Mercedes fue enviado con su dotación a la costa gerundense, donde participó en la defensa de Rosas, que tuvo que ser abandonada por la abrumadora superioridad de las fuerzas francesas, siendo recuperada poco después por el general José de Urrutia. Un año más tarde estaría presente en las batallas de Bañuls y Aljama.

La Batalla del Fuerte Mosé


Un 25 de junio del año 1740 tenía lugar la batalla del Fuerte Mosé, en San Agustín, Florida, que enfrentó a las tropas españolas de Manuel de Montiano, gobernador de Florida, contra los soldados ingleses de coronel John Palmer.

En el marco de la Guerra del Asiento, que enfrentaba a Inglaterra y España, los británicos, dirigidos por el gobernador de Georgia, James Edward Oglethorpe, ocuparon el Fuerte Mosé, de vital importancia para las comunicaciones de la zona, que había sido abandonado previamente por orden de Manuel de Montiano, debido a la escasez de hombres y a la imposibilidad de defensa ante la llegada de un potente ejército enemigo.

El Fuerte Mosé se encontraba en la frontera de Florida con Georgia, ocupada por los ingleses. Allí los esclavos africanos eran brutalmente explotados por los británicos en los campos de algodón, por lo que muchos de ellos no tardaron en escaparse hacia los territorios españoles. Pero no solo los esclavos negros sufrían las consecuencias del colonialismo británico, los indios habían sido despojados de sus tierras y perseguidos, salvo algunas pocas tribus con las que habían llegado a alianzas.

Guerreros: Cristóbal de Mondragón



Aún se duda si Cristóbal de Mondragón y Otálora nació en 1504 o en 1514. Quizás esta última fecha sea la más comúnmente aceptada. Lo cierto es que vino al mundo en la localidad vallisoletana de Medina del Campo y que tomó el apellido de la villa de procedencia de la familia de su padre: Mondragón, en Guipúzcoa. Éste se había casado con Mencía de Mercado, de hidalga familia de Medina, donde tenían su residencia. 

Sus primeras acciones militares datan de los tiempos de las campañas de Carlos I en Italia, combatiendo contra los franceses, y posteriormente lo encontramos en las tomas de La Goleta y Túnez. Pero Mondragón obtiene repercusión tanto nacional como internacional durante la Batalla de Mühlberg, contra los rebeldes luteranos de la Liga Esmalcalda.

Allí, junto a diez soldados más, el 24 de abril de 1547 cruzaba el río Elba "con las espadas en la boca y el agua por encima del pecho", como escribiría Lope de Vega, y, tras vencer la resistencia de los vigilantes de los pontones con los cuales poder cruzar el río de manera segura, se apropiaron de ellos y consiguieron llevarlos hasta la orilla española, sorteando el fuego de arcabucería enemiga, mientras sus compañeros de armas gritaban de júbilo y sorpresa ante tal hazaña.

El Camino Español


Un 20 de junio de 1567 Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de Alba, partía desde Milán al mando de 10.000 soldados de los Tercios para pacificar la región de Flandes, inmersa en una guerra de religión propiciada por los calvinistas, inaugurando así el comienzo de los que se denominaría el "Camino Español".

En 1566 el calvinismo ya se había extendido por los Países Bajos alentado por las guerras de religión alemanas. En abril de ese año diversos nobles locales presentaron una serie de exigencias a la gobernadora Margarita de Parma, hermanastra de Felipe II, conocidas como el "Compromiso de Breda". En él se exigía, además de la libertad religiosa, numerosas ventajas para la burguesía calvinista, muy afectada por el bloqueo comercial con Dinamarca y Suecia, dada la guerra que enfrentaba a ambos reinos.

La actitud de Margarita, asistida por el cardenal Granvela, fue de flexibilidad y tolerancia, pero los calvinistas aumentaban sus exigencias y alentaban el descontento de una burguesía cada vez más empobrecida. En agosto estalló la revuelta, conocida como la de los iconoclastas. Los calvinistas, cuya cabeza visible era Guillermo de Orange, asaltaron iglesias, quemaron imágenes que consideraban heréticas y se lanzaron a la persecución de los cristianos valones, flamencos u holandeses.

Batalla de Steenbergen


Un 17 de junio de 1583 las tropas españolas comandadas por el duque de Parma, Alejandro Farnesio, obtenían una aplastante victoria sobre una fuerza combinada de tropas francesas, inglesas y de las Provincias Unidas bajo el mando del barón de Biron y del general John Norreys.

En el marco de la Guerra de los 80 años, España, en guerra también con la Inglaterra de Isabel I, se aprestaba a tomar la ciudad de Eindhoven. Las tropas de Alejandro Farnesio avanzaban imparables por las provincias rebeldes. Pusieron sitio a Eindhoven y tomaron Diest, Hoogstraten y Turnhout. Por su parte, las tropas rebeldes se aproximaban raudas a Amberes para tratar de coger por sorpresa a los imperiales, una maniobra de la cual Farnesio pudo enterarse por sus espías y salir presto a buscarlas.

El lugar del encuentro sería Steenbergen, localidad del Brabante Septentrional cercana a Eindhoven. Los rebeldes contaban con un potente ejército, muy superior en número al que podía enfrentar Farnesio, pero éste, con su habitual genio militar, organizó sus fuerzas a la perfección. Piqueros en perfecta formación en el centro de la línea; con los arcabuceros y mosqueteros delante; la caballería a los flancos y la artillería situada en una pequeña elevación desde donde dominaba el campo de batalla.

Paz con Argel


El 14 de junio de 1786 España firmaba la paz con Argel poniendo fin a un conflicto que duraba ya más de dos siglos y al que en numerosas ocasiones los españoles habían tratado sin éxito de poner fin. 

Desde los tiempos de Carlos I las costas españolas y sus posesiones en Italia se veían amenazadas por los corsarios argelinos. Ahora, con Carlos III en el trono, y tras el resurgimiento de la armada española, se preparaba el golpe definitivo contra la piratería de esas tierras. 

El primer intento se produjo en 1775, tras conseguir con éxito derrotar a las tropas del sultán de Marruecos en su asedio a Melilla, se organizó una flota para tomar Argel al mando del teniente general Pedro González de Castejón, compuesta por más de 30 buques, entre los que había 6 navíos y 12 fragatas. La expedición fracasó por la pésima elección del lugar de desembarco, por parte del general de las tropas terrestres, Alejandro O'Reilly, y su mala ejecución del asalto sobre Argel.

Defensa del Castillo del Morro


Un 6 de junio de 1762 una enorme escuadra inglesa compuesta por más de dos centenares de barcos al mando del almirante George Pocock llegaba a la Habana con el objetivo de arrebatársela a los españoles.

Dentro del marco de la Guerra de los 7 años, España, que de la mano del rey Carlos III había firmado un nuevo Pacto de Familia con Francia, se enfrentaba a los continuos ataques británicos en el Atlántico y el Caribe. Los ingleses tenían en mente apoderarse de la Habana y hacerse con el control de una de las joyas de la Corona Española. Para ello reunieron una potente flota que zarpó de Inglaterra en marzo. 23 navíos, 27 fragatas y otra veintena de buques menores acompañando a unos 150 barcos de transporte que llevaban más de 16.000 soldados.

Carlos III, sabedor de que los ingleses tenían los ojos puestos en Cuba, había nombrado en 1760 al mariscal Juan de Prado Malleza, capitán general y gobernador de la isla, y le había dotado de medios materiales y humanos para repeler cualquier posible ataque. Pero cuando las velas inglesas se divisaron en el horizonte de La Habana el 6 de junio de 1762, se pudo comprobar la trágica realidad: ni los muros ni los castillos se habían reforzado como era debido, ni se habían dispuesto la mayoría de cañones enviados por el monarca, ni se había colocado ni una sola de las piezas de artillería de tiro rasante. Tampoco se habían organizado, tal y como había ordenado el rey, las milicias locales.

Sitio de Breda


El 5 de junio del año 1625, Justino de Nassau rendía la ciudad de Breda a las tropas españolas del capitán general Ambrosio de Spínola, tras un asedio que se prolongó durante más de 10 meses. 

Tras la tregua de los 12 años, en 1621 se rompían de nuevo las hostilidades entre España y Holanda. Francia e Inglaterra se habían desentendido, al menos momentáneamente, del escenario de los Países Bajos, por lo que los españoles se prepararon a conciencia para hacer frente a la ofensiva en el sur que iban a plantear los holandeses, así que dispusieron tropas y recursos materiales por todos los territorios bajo su control para poder frenarles.

Se encontraba Felipe IV ya en el trono del reino y los españoles, con Ambrosio de Spínola como capitán general del ejército de Flandes, habían tomado la ciudad de Juliers, una plaza estratégica de vital importancia para las comunicaciones entre los rebeldes holandeses y sus aliados protestantes en los territorios alemanes. Ahora Spínola ponía sus ojos en la ciudad de Breda, que era el principal bastión rebelde de la región de Brabante.

La Contraarmada: La Defensa de Lisboa


Un 26 de mayo de 1589, y tras ser repelidos por los españoles en La Coruña, los ingleses desembarcaban en la ciudad portuguesa de Peniche con el objetivo de tomar Lisboa y usurpar el trono de Portugal al rey Felipe II, y poner en su lugar al Prior de Crato.

En el marco de la llamada "Contraarmada", por ser inmediatamente posterior al intento de invasión de Inglaterra por parte de la "Grande y Felicísima Armada", la flota de Drake partió desde Plymouth e intentó sin éxito tomar la ciudad costera de La Coruña, por lo que se dirigió hacia Lisboa, destino original del plan, al objeto de arrebatar el trono a Felipe II y colocar en su lugar a Antonio, Prior de Crato, que había firmado un pacto secreto con la reina Isabel por el que le entregaba numerosas plazas, así como 5 millones de ducados y un tributo anual a cambio de su ayuda.

Así las cosas, el 26 de mayo de 1589 la flota de Francis Drake llegaba a las costas de Peniche, al norte de Lisboa. Ahí comenzaron a desembarcar algo más de 10.000 soldados ingleses a las órdenes del coronel John Norreys. El plan inglés era sencillo: avanzar por tierra con la infantería mientras que la flota de Drake forzaría la boca del Tajo batiendo las defensas de la ciudad desde el agua. Además esperaban contar con la ayuda de parte de los habitantes de Lisboa, pues pensaban que el Prior contaba con adeptos entre los habitantes de la ciudad.

Batallas de Cagayán


En el año 1582, tras los constantes ataques de los piratas japoneses a los territorios españoles de Filipinas, una escuadra española, al mando del capitán Juan Pablo de Carrión, se enfrentaba con las fuerzas japonesas capitaneadas por Tay Fusa en la provincia de Cagayán, en la isla de Luzón, venciendo y poniendo fin a la amenaza pirata.

Ya en 1574, el pirata chino Li Ma Hong, había atacado Manila al frente de 3.000 soldados, siendo rechazado por las fuerzas defensoras españolas. Pero al comienzo de la década de los 80, piratas japoneses denominados "wako", empezaron a asaltar las poblaciones de la isla de Luzón, causando el pánico en los habitantes de la región, y estableciendo una base allí. Con numerosos barcos y multitud de artillería proporcionada por los portugueses, estos piratas resultan ser un enemigo terrible en una isla donde el socorro es prácticamente imposible.

Por aquel entonces era gobernador de las Filipinas Gonzalo de Ronquillo, quien escribió al rey pidiendo ayuda ante el cariz de los acontecimientos. Felipe II temía que la piratería japonesa pudiera cortar la ruta del Galeón de Manila, así que envió a Juan Pablo Carrión, veterano hombre de armas y experto expedicionario y marino que contaba en aquel momento con 70 años de edad.

Batalla de Pensacola


Tal día como hoy, en el año 1781, finalizaba la batalla de Pensacola, librada en la Florida de la actual Estados Unidos en el marco de la Guerra de Independencia norteamericana, y que enfrentó a las tropas españolas de Bernardo de Gálvez frente a las británicas de John Campbell, con el resultado de una importante victoria española.

Instalados en la Luisiana, tras habérsela cedido Francia a España por el Tratado de París, los españoles entraron en guerra con Gran Bretaña tomando partido por las 13 colonias americanas en su revuelta contra el imperio británico, tras firmar el Tratado de Aranjuez junto a Francia en junio de 1779.

Los ingleses, desde sus territorios en Florida, perdidos por España en la Guerra de los 7 años, invadieron Luisiana, por lo que el gobernador y general, Bernardo de Gálvez, movilizó un ejército con el que recuperar la iniciativa. Ésta llegó con la toma del Fuerte Charlotte, en la ciudad de Mobile, en marzo de 1780, y que constituía un importante puesto fronterizo y una amenaza considerable sobre la ciudad española de Nueva Orleans.

La Contraarmada: La Defensa de Coruña


El 4 de mayo de 1589 tropas inglesas y holandesas trataron sin éxito de hacerse con la ciudad de Coruña, brillantemente defendida por el poco ejército que el gobernador de la villa, Juan Pacheco, pudo reunir, destacándose María Mayor Fernández de la Cámara y Pita, más conocida como María Pita, y que acabaría siendo elevada a la categoría de heroína del pueblo.

Tras el fracaso de la "Grande y Felicísima Armada", enviada por Felipe II para tomar Inglaterra un año antes, la reina Isabel I decidió tratar de devolver el golpe a España, y mandó una flota de entre 150 y 200 buques, entre ellas unas 60 urcas holandesas, que transportaban un ejército de más de 25.000 hombres, entre tropa y marinería. El objetivo principal era destruir los buques que habían sobrevivido de la flota española, los cuales se encontraban en su mayoría reparándose en los puertos del Cantábrico. Además se pretendía tomar la ciudad de La Coruña, y desde allí, avanzar hacia el sur para tomar Lisboa y entronizar al Prior de Crato, rival que había sido vencido en la Batalla de Alcántara 9 años antes, perdiendo así el trono portugués en favor del monarca español.

Las aspiraciones de Crato significaban la ruina para Portugal, ya que había pactado en secreto con la reina inglesa una compensación de 5 millones de ducados, más un tributo anual y la cesión de numerosas plazas portuguesas. Además había autorizado el saqueo inglés de Lisboa durante 12 días, ya que la nobleza de esta ciudad se puso de parte de Felipe en su lucha por el trono.

Batalla de Bicoca


El 27 de abril del año 1522 tenía lugar en la villa de Bicoca, en el Milanesado, una batalla entre las fuerzas francesas y venecianas contra los ejércitos del emperador Carlos, dirigidos por Próspero Colonna, la cual terminó con una sonora victoria de las fuerzas imperiales.

En el marco de la Guerra de los Cuatro Años, que enfrentaba a la Francia de Francisco I y su aliada Venecia contra el Emperador Carlos V y los Estados Pontificios por el control del norte de Italia, se produjo la batalla de Bicocca, una contienda que dejaría huella incluso siglos después, recordando las tácticas que el famoso Gran Capitán había aplicado en los campos de batalla italianos dos décadas antes. 

Los franceses, apoyados por el Estado de Venecia, se habían lanzado en 1521 a la ocupación del Milanesado. Odet de Foiex, vizconde de Lautrec, había reunido un ejército de más de 40.000 soldados, entre los que se encontraban mercenarios suizos a las órdenes de Albert von Stein y las Bandas Negras del condottiero Giovanni de Medicis. Para evitar que los franceses tomasen Milán, las tropas imperiales, comandadas por el gran militar Próspero Colonna, oponían apenas 12.000 soldados, por lo que Colonna, al igual que Fernández de Córdoba antes, estudió el terreno y le sacó el máximo partido posible. Celebró consejo con el duque de Tratto, el duque de Termenes, el marqués de Pescara, el marqués de Civita Sant Angelo, el conde Golisiano, Antonio de Leyva, Georg von Frunsberg y Fernando de Alarcón, comisario general del ejército, resolviendo interceptar al ejército de Lautrec que había abandonado la idea de tomar Milán ante la obstinada defensa que habían planteado los españoles. 

Batalla de Mühlberg. La Campaña del Elba



El 24 de abril de 1547 las tropas imperiales, comandadas por el propio emperador Carlos V, obtenían una victoria aplastante en la localidad alemana de Mühlberg, sobre el ejército de la Liga de Esmalcalda, dirigido por Juan Federico I, Elector de Sajonia, y Felipe I, Landgrave de Hesse.

Creada en 1531, la Liga Esmalcalda agrupaba a los territorios de Sajonia, Hesse, El Palatinado, Brunswick, Bremen, Lübeck, Magdeburgo, Estrasburgo, Ulm y Constanza entre otros, extendiendo sus dominios desde el Báltico hasta Suiza, con el fin de apoyar la Reforma Luterana y debilitar el poder del emperador del Sacro Imperio, Carlos V. Lo que en un primer momento era una unión para tratar de mantener los privilegios de los príncipes protestantes, se acabó convirtiendo en una guerra sin declaración previa, más aún con las ayudas recibidas por los protestantes desde Francia primero, y más tarde desde Dinamarca.

Alentados por el titubeo y la tolerancia inicial del emperador, pronto empezaron las confiscaciones de tierras a la Iglesia Católica y la expulsión y persecución de católicos, ya que los protestantes no solo buscaban imponer su fe, sino apropiarse también del patrimonio de sus enemigos. Los príncipes católicos se unieron algo más tarde, en 1538, bajo la llamada Liga Católica o Santa Liga de Nuremberg. Reclamado por la Iglesia, Carlos V, como emperador, estaba obligado a defender al catolicismo de los constantes ataques en los territorios protestantes, por lo que se decidió a actuar acompañado por su hermano Fernando, archiduque de Austria y rey de Hungría y Bohemia, y de sus aliados en Baviera, territorio que permanecía fiel a la Iglesia Católica. 

Sitio de Orán y Mazalquivir


Un 3 de abril del año 1563 se producía el inicio del sitio de las pequeñas fortalezas españolas de Orán y Mazalquivir, por las fuerzas turcas de Hasán Bajá, hijo de Jeireddín Barbarroja, y gobernador de Argel, que acabaría con una incontestable victoria por parte de las tropas de Alfonso de Córdoba y Velasco, II conde de Alcaudete y gobernador de ambas villas, y su hermano Martín.

En 1551 Turgut Reis, almirante turco, arrebataba Trípoli a los Caballeros de la Orden de Malta. A esto le seguiría la caída de la crucial plaza de Bujía en 1555, dejando así las plazas de Orán y Mazalquivir como el único territorio cristiano en los mares de las costas berberiscas. Estas plazas constituían un serio problema para los intereses otomanos en la zona y sobre todo para Hasán Bajá, gobernador de Argelia.

La plaza de Mazalquivir, tomada en 1505 por Diego Fernández de Córdoba, quien en 1509, y junto al cardenal Cisneros tomaría Orán, había sido convertida en presidio por el propio Córdoba, gobernador de las mismas, desde su captura hasta el comienzo del siglo XVI. Estas villas servían de puertos seguros para los españoles desde donde operar contra la expansión otomana por el Mediterráneo occidental. Ante esta amenaza en 1562 Hasán solicitó ayuda al sultán otomano Solimán, y consiguió reunir un poderoso ejército de aproximadamente 100.000 hombres, así como una treintena de galeras, casi dos decenas de galeotas y diversos buques menores, algunos de ellos facilitados por Francia.

Bloqueo de Cádiz (1797-1799)


El 2 de abril de 1797 los británicos completaban el bloqueo del puerto de Cádiz, el cual duraría más de 2 años, y que terminaría con una incontestable victoria española dirigida brillantemente por el almirante José de Mazarredo.

Tras vencer a la escuadra española del almirante Córdoba, en febrero de 1797, frente al cabo de San Vicente, la escuadra británica comandada por el almirante John Jervis, conde de Saint Vincent, se dirigió a Cádiz para tratar de tomarla al asalto. Para ello Jervis contaba con nada menos que 23 navíos, varios de ellos de 3 puentes, 5 fragatas, diversas bombarderas y multitud de otros buques menores, con los que consiguió bloquear en un primer momento la bahía de Cádiz, apresando varios mercantes que no pudieron ser avisados a tiempo de la llegada del enemigo.

A comienzos de abril, ante la gravedad de los acontecimientos, el teniente general José de Córdoba y Ramos fue destituido, y José de Mazarredo Salazar, general de la armada, fue puesto al frente de las fuerzas encargadas de la defensa de la ciudad. Éste se acompañó de marinos muy dotados y expertos, como Cosme Damián Churruca, Federico Carlos Gravina o Antonio de Escaño, e ideó una defensa mediante el uso combinado de lanchas cañoneras, pequeños botes artillados con cañones de 24 libras principalmente, capaces de causar graves daños ofreciendo un blanco muy pequeño, y el refuerzo de las baterías de costa.

Batalla naval de Tolon


Un 9 de marzo del año 1744 llegaba al puerto de Cartagena la escuadra española comandada por Juan José Navarro, Marqués de la Victoria y Capitán General de la Real Armada Española, tras haberse enfrentado en desproporcionado combate con las fuerzas navales inglesas en las costas de Tolón, Francia.

En el marco de la Guerra del Asiento, que enfrentaba a Inglaterra y España por el incidente de la oreja de Jenkins, pirata británico al que el capitán León Fandiño cortó la oreja por contrabando en aguas españolas, los españoles también estaban en guerra en el Imperio Austríaco, por la sucesión al trono de éste, en lo que se convirtió en una guerra entre las potencias europeas que duró 8 años.

España y Francia, que en dicha contienda estaban del lado del Electorado de Baviera y Emperador del Sacro Imperio, Carlos VII, desplazaron 50.000 efectivos, además de provisiones y artillería, tanto por tierra como por mar, hasta la ciudad de Tolón, punto de reunión y desde donde partirían rumbo al norte de Italia.

Conquistadores: Orellana cruza el Amazonas


Un 12 de febrero de 1542, Francisco de Orellana llegaba a las aguas del río Amazonas, tras partir un año antes desde Quito, y se convertía en el primer europeo en navegarlas.

Francisco de Orellana, natural de Trujillo, nació en 1511 y con tan solo 16 años se aventuró a partir hacia América donde, tras un periodo en Nicaragua, sirvió a las órdenes de Francisco Pizarro en Perú, llegando a perder un ojo en un combate. En 1538 fue enviado a la costa ecuatoriana como gobernador de la provincia de Culata, pacificándola y fundando la ciudad de Guayaquil.

A su vez, tras la toma del reino de Quito a manos de Sebastián de Benalcázar, corrió como la pólvora la noticia de unas tierras en las que un rey indígena se cubría el cuerpo con oro, en una ofrenda a los dioses, y se bañaba en las aguas de un río que daba a una laguna, la cual, se suponía, estaría plagada de tal preciado metal, y donde además abundaban los árboles de la canela, especia muy apreciada por los europeos.

Conquistadores: Cabeza de Vaca descubre las cataratas del Iguazú

Un 31 de enero del año 1542, el explorador español Álvar Núñez Cabeza de Vaca se convertía en el primer europeo en contemplar las cataratas del Iguazú.
Nacido en el seno de una familia hidalga en Jerez de los Caballeros, a finales del siglo XV, pronto se alistaría en el ejército; primero combatiendo en la Liga Santa y después en las tropas de Carlos I durante las Guerras de los Comuneros.
En 1527 partió hacia América bajo las órdenes de Pánfilo de Narváez, en una expedición que tenía la misión de encontrar la Fuente de la eterna juventud y la conquista de Florida. Tras un penoso viaje lleno de contratiempos, con parada en Cuba y Santo Domingo, los cinco navíos con 600 hombres a bordo, lograron llegar a la bahía de Tampa casi un año después de su partida desde San Lucar de Barrameda.
Desde ahí iniciaron un viaje que les llevó por toda la costa del sur norteamericano. Narváez mandó a la flota buscar un puerto seguro en dirección oeste, mientras que él y sus hombres, entre los que se encontraba Cabeza de Vaca, seguirían a pie. Esa travesía fue calamitosa y llena de peligros; se enfrentaron a tribus indígenas locales muy agresivas, como los Apalaches, y a una climatología terrible y caracterizada por fuertes huracanes.
Sin poder dar con su flota, continuaron hacia el oeste en canoas para evitar los peligros del interior, encontrando las desembocaduras del río Alabama y más tarde del Mississippi. Fue aquí donde, tras una terrible tormenta, la mayoría de la expedición, incluyendo a Pánfilo de Narváez, murió ahogada. Solo unos pocos hombres sobrevivieron al infortunio, entre ellos Cabeza de Vaca, quienes lograron llegar a la isla de Galveston a finales de 1528.
A partir de ese momento comenzó una aventura que duraría 9 años, de los cuales 6 los pasaron formando parte de una tribu local que los había hecho prisioneros. Primero como esclavos y más tarde desempeñándose como médicos, ya que los indígenas les atribuyeron cualidades mágicas de chamán, lograron sobrevivir y ser puestos en libertad más tarde.
Posteriormente se lanzaron a un viaje a través del sur de Texas, tras cruzar el río Colorado, y tras pasar el río Grande llegaron al suroeste de lo que hoy es Estados Unidos y el norte de México. Allí convivieron con tribus indias como los Apaches, los Hoppis o los Yumas, que les enseñarían las rutas para llegar al río Sinaloa y a la zona de Culiacán, donde se encontrarían con un grupo de exploradores españoles a las órdenes de un tal capitán Álvarez, que les llevaría hasta Ciudad de México.
Regresó a España en 1537 y fue nombrado Segundo Adelantado del Río de la Plata y capitán general y gobernador de dicho territorio, partiendo en 1540 rumbo a las Américas con 3 navíos y unos 400 hombres. A comienzos de 1541 llegó a la isla de Santa Catarina, en Brasil, y desde allí partió hacia Asunción en un largo viaje en el que consiguió atravesar la selva paranaense gracias a la ayuda de los indios guaraníes.
El 31 de enero de 1542, avistó unas impresionantes cataratas a las que bautizó con el nombre de "Saltos de Santa María" 
describiéndolas de tal forma: «el río da un salto por unas peñas abajo muy altas, y da el agua en lo bajo de la tierra tan grande golpe que de muy lejos se oye; y la espuma del agua, como cae con tanta fuerza, sube en alto dos lanzas y más».
Ya en Asunción ocuparía el cargo de gobernador el 11 de marzo de ese mismo año. Pronto entró en conflicto con Martínez de Irala y sus hombres, que en su afán de descubrir los tesoros que escondían esos territorios, vulneraban las Leyes de Indias. Cabeza de Vaca, profundo conocedor y firme defensor de las tribus indígenas, se enfrentó abiertamente a tal abuso, lo que le supuso la sublevación y ser enviado de vuelta a España.
Sus últimos años de vida se desconocen con exactitud. Algunos historiadores sitúan su muerte en Sevilla, en 1559, mientras otros afirman que murió en Valladolid tras haber tomado los hábitos. Hoy en día la lápida de Cabeza de Vaca se conserva en el convento de Santa Isabel, en Valladolid.
Escribió un libro autobiográfico llamado “Naufragios y comentarios”, en el que describió su periplo a lo largo de su viaje por el sur de Norteamérica. También se recoge una precisa descripción de las tribus indígenas con las que convivió, lo que se considera el primer trabajo etnográfico de la región. Fue publicado en 1542 en Zamora y se amplió en 1555 en Valladolid, con las aventuras de su viaje hacia el Río de la Plata.






Archivo del blog

Etiquetas

Achilles (1) Agustín de Cepeda (1) Agustín íñiguez (3) Aldringer (6) Alejandro Arroyo (1) Alejandro Farnesio (22) Alejandro O'Reilly (1) Alexander (1) Alfonso de Ávalos (2) Alí Bajá (1) Almagro (1) Alonso de Alvarado (1) Alonso de Bazán (3) Alonso de Córdoba (1) Alonso de Pimentel y Zúñiga (1) Alonso de Sotomayor (1) Alonso Martín (1) Alonso Pita da Veiga (2) Alonso Vázquez (1) Álvar Núñez Cabeza de Vaca (1) Álvaro de Bazán (11) Álvaro de Quiñones (1) Álvaro de Sande (7) Ambrosio de Spínola (17) Anastagi (1) Andrea Cantelmo (2) Andrea Doria (9) Andrés de Urdaneta (3) Anhalt (1) Antonio Barceló (1) Antonio de Leyva (5) Antonio de Montesinos (1) Antonio de Oquendo (5) Antonio Salgado (1) Arcabucero (2) archiduque Alberto de Austria (7) Armada (1) Armamento (1) Aumont (1) aztecas (1) Balanzón (2) Barbarroja (2) Bartolomé de las Casas (1) Batallas (76) Batallas Navales (26) Beltrán de Godoy (1) Beltrán de la Cueva (1) Bergh (5) Bernardino de Avellaneda (1) Bernardino de Mendoza (7) Bernardo de Gálvez (2) Blas de Lezo (1) Boabdil (1) Brunswick (6) Bucquoy (6) Calmecahua (1) Camino Español (9) Campañas de Farnesio en Flandes (3) Campañas de Osuna en Sicilia (3) Campañas de Spínola en Flandes (6) Campañas del marqués de Leganés en Milán (3) Capitana (1) Cardenal Cisneros (1) Cardenal Infante (15) Carlo della Gata (3) Carlos Coloma (6) Carlos de Ibarra (2) Carlos de Lannoy (3) Carlos I (28) Carlos II (2) Carlos III (5) Carlos IV (1) Carlos Padilla (1) Carlos V (17) Carlos VII (1) Carlos VIII (1) Castel-Rodrigo (2) César Borgia (1) Cesaro de Nápoles (1) Churruca (1) Cisneros (1) Collalto (1) Colloredo (4) conde de Anholt (1) Conde de Bayolo (1) conde de Brouay (1) conde de Floridablanca (2) Conde de Fuenclara (1) conde de Fuensaldaña (1) conde de Fuentes (2) Conde de Leicester (1) conde de Marsin (1) conde de Monterrey (1) Conde de Oñate (2) Conde de Paniguerola (3) conde de Peñalva (1) conde de Tilly (6) conde de Vimioso (1) Conde-duque de Olivares (13) Conquistadores (9) Corneille Joll (1) Coselete (1) Cosme Álvarez (1) Crequi (1) Cristian IV (1) Cristóbal Colón (2) Cristóbal de Eraso (2) Cristóbal de Mondragón (23) Cristóbal de Morales (1) Cristóbal de Olid (1) Cristóbal Lechuga (3) Cromwell (1) D'Allegre (1) De Court (1) Díaz de Pineda (1) Diego Brochero (1) Diego Colón (3) Diego Dávila (1) Diego de Almagro (1) Diego de Mendoza (1) Diego de Quiñones (1) Diego García de Paredes (3) Dragut Reis (1) Drake (5) Duque de Alba (34) Duque de Alburquerque (6) Duque de Cléveris (1) Duque de Enghien (4) Duque de Feria (4) Duque de Guisa (2) Duque de Lerma (3) duque de Lorena (4) Duque de Medina Sidonia (1) Duque de Osuna (5) duque de Saboya (4) Duque de Urbino (1) Edward Vernon (1) Egmont (5) El Gran Capitán (13) El Gran Condé (4) El Gran Duque de Alba (3) Enrique II (2) Enrique III de Valois (1) Enrique IV (2) Enrique Olivares (1) Enrique VIII (5) Ernesto de Mansfeld (10) Escaño (1) España en la Guerra de los 30 años (17) Fadrique Álvarez de Toledo (3) Fadrique de Toledo (4) Federico el Palatino (6) Federico Enrique (1) Felipe de Silva (2) Felipe el Hermoso (1) Felipe II (43) Felipe III (18) Felipe IV (22) Felipe Strozzi (2) Felipe V (3) Fernández de Córdoba (10) Fernández de Enciso (1) Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel (1) Fernando de Andrade (2) Fernando de Magallanes (2) Fernando el Católico (9) Fernando Girón de Salcedo (1) Fernando I (1) Fernando VI (1) Fernando VII (1) Ferrante Gonzaga (3) Ferrante Limonti (1) Filiberto de Saboya (1) Franc (1) Francisco Coloma (1) Francisco de Acevedo (1) Francisco de Bobadilla (7) Francisco de Ibarra (2) Francisco de Medina (1) Francisco de Melo (7) Francisco de Mendoza (2) Francisco de Meneses (1) Francisco de Orellana (2) Francisco de Prado (2) Francisco de Quevedo (1) Francisco de Rivera (3) Francisco de Saavedra (1) Francisco de Sarmiento (5) Francisco de Valdés (4) Francisco de Vallecilla (1) Francisco de Zanoguera (1) Francisco I (9) Francisco Menéndez (1) Francisco Pizarro (3) Francisco Sforza (1) Francisco Valdés (1) Francisco Verdugo (9) Francisco Vivero (1) Fray Gaspar de Carbajal (1) Galeón de Manila (2) Galveston (1) Gambacorta (6) García de Toledo (5) Garcíes (1) Garcilaso de la Vega (1) Gaspar de Toralto (3) Georg von Frundsberg (6) George Clifford (1) George Pocock (1) George Walker (1) George Washington (1) Glorioso (1) Gonzalo de Bracamonte (6) Gonzalo de Córdoba (1) Gonzalo de Ronquillo (1) Gonzalo Pizarro (2) Gran Sitio de Malta (3) Grande y Felicísima Armada (3) Gravina (1) Guardas de Castilla (1) Guébriant (2) Guerra anglo-española (6) Guerra de Colonia (1) Guerra de Devolución (2) Guerra de Esmalcalda (2) Guerra de Independencia norteamericana (2) Guerra de la Valtelina (1) Guerra de los 30 años (26) Guerra de los 7 años (2) Guerra de los 80 años (36) Guerra de Nápoles (5) Guerra del Arauco (1) Guerra del Asiento (4) Guerra del Monferrato (2) Guerra del Palatinado (6) Guerras Italianas (11) Guerreros (26) Guillermo de Orange (22) Guillermo Verdugo (5) Gustavo Adolfo (3) Gutierre de Cetina (1) Gutiérrez de Otero (1) Hasán Bajá (1) Hatzfeldt (3) Hawkins (1) Hernán Cortés (2) Hernando Colón (1) Hernando de Acosta (2) Hernando de Toledo (2) Herreruelo (1) Holac (3) Horn (9) Hugh O´Donnell (1) Hugh O´Neill (2) Hugo de Cardona (2) Hugo de Moncada (1) Idiáquez (3) Inés de Ben (1) Infantería de Marina (1) Isabel Clara Eugenia (3) Isabel de Avis (1) Isabel I (9) Isabel la Católica (3) Isemburg (7) Jacinto Vera (1) Jacobo I (1) Jean de Beck (6) Jean de la Valette (3) Jeireddín Barbarroja (2) Jenkins (1) Jerónimo Agustín (2) Jervis (3) John Montagu (1) John Norreys (9) José de Córdoba (1) José de Irazábal (1) José de Mazarredo (3) José de Urrutia (1) Juan Andrea Doria (1) Juan Bravo de Laguna (3) Juan Cerbellón (4) Juan de Austria (6) Juan de Cardona (2) Juan de Guevara (1) Juan de la Cerda (1) Juan de la Cosa (1) Juan de Lezcano (4) Juan de Oznayo (1) Juan de Prado Malleza (1) Juan de Urbieta (1) Juan de Vivero (1) Juan del Águila (7) Juan Díaz de Solís (1) Juan Gutiérrez de Garibay (1) Juan II de Aragón (1) Juan II de Castilla (1) Juan II de Portugal (1) Juan José de Austria (2) Juan José Navarro (1) Juan Martín de Recalde (2) Juan Pablo de Carrión (1) Juan Pacheco (1) Juan Pérez de Azcue (1) Juan Pérez de Peralta (1) Juan Ronquillo (1) Juan Sebastián Elcano (2) Juan Varela (1) Juan Vázquez Coronado (1) Juana de Castilla (1) Juana la Beltraneja (1) Julián Romero (16) Justino de Nassau (2) La Ferté (1) La Meilleraye (1) La Mothe (3) Lala Mustafá (1) Lamboy (2) Lautrec (1) Lázaro de Eguiguren (1) León Fandiño (1) Lepanto (1) Lestock (1) Leyenda Negra (1) Leyes de Burgos (1) Liga de Esmalcalda (6) Liga Santa (2) Lope de Figueroa (12) Lope de Hoces (1) Lope de Vega (1) López de Acuña (1) Lorenzo Ugalde de Orellana (1) Luis de Armagnac (4) Luis de Carvajal (1) Luis de Córdova (1) Luis de Nassau (4) Luis de Requesens (8) Luis de Velasco (1) Luis Fajardo (2) Luis Pérez de Vargas (1) Luis Vicente de Velasco (1) Luis XIII (8) Luis XIV (5) Luis XV (1) Maarten Schenck (2) Maarten Tromp (1) Mansfeld (2) Manuel de Montiano (1) Manuel Filiberto (3) Manuel Ponce de Léon (1) Marcos Aramburu (1) Margarita de Parma (3) María de Estrada (1) María Pita (1) María Tudor (1) Marlborough (2) marqués de Aytona (1) Marqués de Caracena (3) marqués de Hinojosa (1) Marqués de Leganés (9) marqués de los Vélez (1) Marqués de Mortara (4) Marqués de Pescara (4) Marqués de Torrecuso (11) Marqués de Villafranca (2) Marqués del Vasto (14) Marradas (3) Martín de Aragón (2) Martín de Córdoba (1) Martín de Eguiluz (1) Martín de Idiáquez (3) Martín de Padilla (1) Martín Zamudio (1) Mathews (1) Matías de Alburquerque (1) Matthew Buckle (1) Matthias Gallas (10) Mauricio de Nassau (7) Maximiliano de Egmont (1) Mazarino (4) Melchor de Robles (3) Mercader (1) Mercedes (1) Mercy (2) Miguel de Ambulodi (1) Miguel de la Horna (2) Miguel de Oquendo (2) Miguel López de Legazpi (2) Moctezuma (1) monte Aldabe (1) Montmorency (1) Mosquetero (2) Mustafá Bajá (1) Namur (1) Napoleón (1) Nelson (2) Octavio de Aragón (1) Oglethorpe (1) Orden de Malta (4) Orden de Santiago (6) Ordenanzas (1) Pánfilo de Narváez (2) Pappenheim (4) Paz de Cateu-Cambrésis (2) Pedro de Alvarado (2) Pedro de La Gasca (1) Pedro de Paz (2) Pedro de Toledo (1) Pedro de Ursúa (1) Pedro de Valdivia (1) Pedro de Zubiaur (1) Pedro Ernesto de Mansfeld (5) Pedro González de Castejón (1) Pedro Mesía de la Cerda (1) Pedro Navarro (2) Pedro Téllez de Guzmán (1) Pialí Bajá (2) Piccolomini (10) Pío V (1) Piquero (2) Pirro Colonna (1) Pompeo Giustiniano (5) Príncipe de Carignano (1) príncipe de Condé (6) Príncipe de Ligné (2) Prior de Crato (7) Próspero Colonna (6) Rantzau (4) Real Felipe (1) Reyes Católicos (12) Richard Greenville (1) Richelieu (11) Rodrigo de Orozco (2) Rowley (1) Rui Faleiro (1) San Fulgencio (1) San Giuseppe (1) San Ildefonso (1) Sancho Dávila (13) Sancho de Londoño (9) Sancho de Luna (2) Santísima Trinidad (1) Sebastián de Benalcázar (1) Sebastián de San Miguel (2) Sebastián López (1) señor de Aubigny (2) Sirot (1) Sitio de Malta (1) Socorro de Irlanda (2) Solimán (3) Spielbergen (1) Tassis (6) Taupadel (1) Tay Fusa (1) Tercio de Ávila (2) Tercio de Cárdenas (1) Tercio de Castelnuovo (2) Tercio de Cerdeña (7) Tercio de Fuenclara (1) Tercio de Galeras (1) Tercio de Lombardía (11) Tercio de Lope de Figueroa (2) Tercio de Nápoles (7) Tercio de Saboya (5) Tercio de Sicilia (11) Tercio de Toralto (1) Tercio de Valdés (1) Tercio de Zamora (1) Tercios (11) Tercios Embarcados (1) Tercios Viejos (6) Teseus (1) Thermes (1) Thomas Howard (1) tlaxcaltecas (1) Toisón de Oro (2) Torquemada (1) Torstensson (1) Tratado de Aranjuez (1) Tratado de París (1) Turco (1) Turenne (4) Tuttlingen (1) Ulij Alí (1) Unión de Arras (3) Unión de Utrecht (3) Vasco de Gama (1) Vasco Núñez de Balboa (1) Velandia (2) Viaje del Cardenal Infante (3) Vicente Gonzaga (1) Vicente González-Valor (1) Vicente Yáñez Pinzón (3) vizconde de Turenne (1) Wallenstein (5) Werth (5) William Monson (1) William Penn (1)