Batalla de Pavía

Los Tercios: El Tercio de Sicilia


El reino de Sicilia constituía un enclave estratégico, tanto comercial como militar, para la monarquía española. Su situación proporcionaba una base más que necesaria en las campañas militares que el emperador Carlos iba a emprender en el norte de África, como por ejemplo las de Túnez y La Goleta. El propio emperador señalaba muy juiciosamente que "mi reyno de Sicilia, que por estar al aposto del Turco, perpetuo enemigo de la Cristiandad, se puede decir que es como antemuralla de los otros mis Reinos y Señoríos".  

En el Archivo General de Simancas se encuentra una carta en la que Lucas Cifuentes de Heredia, presidente de la Gran Corte de Sicilia, escribía al rey Felipe II las siguientes palabras: "Este Reyno de Sicilia es antemuralla de la christiandad, passo de Levante a Poniente, y cabeça del mar Mediterráneo, arrimado al África, fin del Europa y que el mayor enemigo que tiene viene del mar de Asia que le tiene enfrente, y assí lo que con más facilidad por mar y tierra asegurare el passo del trato y comercio y quitarle los incursos de cossarios en mar y tierra y fuere miembro más principal para ofender al enemigo y defenderse del, son las galeras". 

Por tanto la importancia de este reino era fundamental y los puertos de Sicilia, tales como Palermo, Siracusa, Augusta, Trapani o Mesina, sirvieron de base logística y de reunión de tropas para acometer campañas como las de Túnez, los Gelves, Malta o Lepanto. El virrey de Sicilia, Héctor Pignatelli Carraffa, conde de Monteleón, escribió el 22 de octubre de 1522 al Comendador Mayor de León del Consejo del Rey indicándole que "conviene hazer que sea antes para offender al enemigo que para defender, porque ultra de ser mas provechoso no sperar la guerra en cassa se hará con menos gasto", haciéndonos una idea de la relevancia que tenía este territorio para los intereses de España.

Carlos V debía dar una respuesta a las necesidades militares de España en sus posesiones italianas, y de esta forma se crearon los Tercios Viejos en los enclaves más relevantes de Italia. Los comúnmente denominados  van a ser las primeras unidades militares de carácter permanente, que serán los de Lombardía, Nápoles, Sicilia, Málaga y Cerdeña, que se irán creando formalmente a lo largo de la década de los años 30 del siglo XVI, aunque no tengamos denominación formal como tercios hasta las Instrucciones u Ordenanzas de Génova de noviembre de 1536.

-Origen del Tercio de Sicilia.

Pero si la creación formal fue en 1536, los tercios ya existían anteriormente. Se ha considerado que el tercio de Sicilia inicialmente se encontraba unido al de Nápoles debido a una relación de julio de 1536 que indica que "en las 21 banderas de Nápoles y Sicilia hay 5.000 infantes poca cosa más o menos", lo cual se ha tomado habitualmente al pie de la letra. No puede ser así, mucho menos cuando dos años antes, en octubre de 1534, el rey Carlos I escribió al virrey de Nápoles decretando la creación de un tercio de 12 de compañías con entre 150 y 200 hombres cada una y divididas por su armamento entre coseletes, arcabuceros y picas, de entre las fuerzas de infantería que se encontraban en ese momento en Sicilia. 

El tercio puede remontarse a la primavera de 1531, cuando el maestre de campo Pedro Vélez de Guevara asume el mando de varias compañías, las cuales pasarán unas semanas después a estar al cargo de Rodrigo Machicao, quien llevará al tercio a Hungría a combatir la invasión de Solimán I. Por otro lado, en 1532 ya se habían puesto en marcha varias campañas para defender al Bey de Túnez, Muley-Hacén, de los ataques de Barbarroja y los otomanos, creándose una escuadra de galeras bajo el mando de Álvaro de Bazán El Viejo, y padre del ilustre marino de idéntico nombre. Esta escuadra atacó la ciudad argelina de Tremecén, mientras que otra escuadra bajo el mando de Andrea Doria, con 2.500 soldados españoles de los reinos de Nápoles y Sicilia junto a 7.000 italianos, atacaron Morea en las costas de Grecia. El virrey Pignatelli estimó conveniente crear una armada capaz de defender el reino adecuadamente y de atacar los enclaves otomanos en el Mediterráneo occidental. 

A partir de 1534 las amenazas otomanas y berberiscas se incrementaron notablemente debido a la toma por parte de Barbarroja de Túnez, la victoria de Solimán I El Magnífico sobre los persas y su alianza con el rey de Francia, Francisco I. Machicao había muerto en Grecia en febrero de ese año, por lo que el tercio pasó a manos de Álvaro de Grado. La amenaza turca era tan seria que Carlos se decide a acabar con ella mediante una campaña para recuperar Túnez. A finales de mayo de 1535 partía de Barcelona el emperador con una flota al mando de Álvaro de Bazán, reuniéndose en Cagliari y sumando unas 100 galeras y más de 200 embarcaciones de transporte. Para esta empresa partirá de Sicilia una fuerza de 1.850 infantes españoles organizados en 12 compañías y con un coste de 6.893 escudos al mes, tal y como se desprende de la Relación de toda la infantería existente en Sicilia. 

Tercios españoles en La Goleta

Las tropas de Carlos V obtuvieron una aplastante victoria y en agosto el emperador marchaba triunfalmente por Sicilia, desde donde continuó hacia Nápoles para pasar el invierno de 1535-1536. Como ya se ha indicado, es en este último año cuando tenemos una constancia escrita del tercio de Nápoles y Sicilia. Así, en el tercer párrafo de las Ordenanzas de Génova de 1536 encontramos: "la infantería española del Tercio de Nápoles y Sicilia, que residen en el dicho nuestro ejército, está pagada hasta el fin del mes de septiembre próximo pasado de este presente año, y la del Tercio de Lombardía hasta mediados del mes de octubre de este dicho año, y los del Tercio de Málaga que quedaron en Niza, y la compañía de Jaén que sirve en el dicho nuestro ejército, hasta el 25 del dicho mes de octubre". Como hemos visto antes, en la relación de julio de ese año se habla únicamente de banderas, y no de tercios. 

El tercio va a disuelto disciplinariamente en 1538 en Vigevano, junto al de Lombardía y el de Nápoles, debido a los fraudes detectados por el marqués del Vasto en relación a las pagas de los soldados. En 1540 el marqués de Terranova, virrey interino de Sicilia, ofrece una relación de las pagas debidas a los soldados del tercio las cuales ascienden a 13.600 escudos mensuales, lo cual nos advierte de uno de los problemas permanentes que va a encontrar la Monarquía Española a lo largo del siglo XVI y XVII: el mantenimiento de su ejército. Las dificultades económicas por las que pasaría el reino de Sicilia harán que el virrey Ferrante Gonzaga escriba en numerosas ocasiones a Carlos V solicitando que saque de allí las tropas españolas a las que se ve incapaz de sostener.

-Campañas del tercio de Sicilia.

Para finales del verano de 1541, Carlos embarcará desde Génova para reunirse con el Gran Duque de Alba que comandaba las tropas que debían dirigirse a tomar Argel. Para esta campaña se concentrarán en Cartagena 3.000 infantes del nuevo tercio de Sicilia, que estará ya bajo el mando de Álvaro de Sande, quien había asumido el mando del tercio de Diego de Castilla; 3.500 infantes del tercio de Nápoles, más 6.000 lansquenetes alemanes y 5.000 infantes italianos, sumando cerca de 18.000 hombres. La campaña sobre Argel acabó en un estrepitoso fracaso debido a los retrasos en las acciones, que llevaron a iniciar los ataques bien entrado octubre, por lo que los temporales de esa época causaron graves pérdidas en la flota, quedando en peligro la vida del mismísimo emperador. 

El tercio también participó en las campañas contra Francia tanto en Flandes como en el Piamonte, lugar de numerosos conflictos entre ambos reinos. La ruptura de hostilidades de Francisco I, hombre de poca palabra y menos honor, en 1542, atacando Perpiñán, obligó al emperador a movilizar a sus tercios para responder a esta nueva amenaza. De esta forma unidades del tercio de Sicilia combatirán contra los franceses en Luxemburgo y sobre todo en Lombardía, donde lograrán detener el avance enemigo de forma brillante. En el año 1550 el tercio de Sicilia participará en diversas campañas contra los turcos, destacándose en el asalto de Monastir e Ifriya, bajo el mando del maestre Juan de Guevara. 

Mapa de Gelves

En 1560 el tercio estuvo en la campaña de los Gelves, con el maestre Pedro de Urríes al mando, quien había sustituido a Alonso de Navarrete. Ésta se convirtió en un desastre mayúsculo para las armas hispánicas, a pesar de que la monarquía española se había aliado con Venecia, Génova, Saboya y el Papa para plantar cara a la expansión otomana. La flota cristiana se reunió, como en tantas ocasiones, en el puerto de Messina, donde embarcó el tercio de Sicilia. Desde allí se dirigieron a Trípoli, teniendo que desviarse hacia Malta debido al mal tiempo y a la pérdida de casi 2.000 hombres por las enfermedades que asolaron a la tripulación y la tropa durante todo el viaje. 

Al fin, en febrero de 1560 llegaron a Trípoli pero tremendamente diezmados, por lo que no pudieron tomarla y se dirigieron entonces a la isla de los Gelves. Allí, mientras construían las fortificaciones pertinentes para asegurarla y dejar guarnición, apareció la flota de Pialí Bajá y Turgut Reis mucho antes de que los cristianos se lo esperaran y sitió la plaza. El ejército cristiano, comandado por Juan de la Cerda y Silva, virrey de Sicilia, y por Álvaro de Sande, poco pudo hacer ante tan poderoso ejército, teniendo que rendirse tras casi 3 meses de asedio y haber perdido los pozos que suministraban el vital suministro de agua a los sitiados. El tercio quedó prácticamente desintegrado entre muertos, heridos y prisioneros. 

Pero en 1565 el tercio se desquitaría del desastre de los Gelves ante los turcos en el socorro de Malta. García Álvarez de Toledo, nuevo virrey de Sicilia, envió un ejército de casi 10.000 hombres que desembarcó en septiembre en la isla, eso sí, con varios meses de retraso, y con Álvaro de Sande, ya liberado de su cautiverio turco, en la vanguardia junto con Ascanio della Corgna. Los infantes del tercio de Sicilia, mandado desde 1561 por Melchor de Robles, tuvieron una participación notable en los últimos combates y en la expulsión del Turco de la isla, salvando de esa forma a los hombres de Jean de la Valette que durante 4 meses resistieron todos y cada uno de los intentos turcos de hacerse con Malta. 

Socorro de Malta

Para 1569 el tercio de Sicilia envía cerca de 500 infantes a Nápoles para reforzar ese reino dado que su tercio se haya inmerso en sofocar las revueltas moriscas de las Alpujarras. En febrero de 1571 el tercio está bajo mínimos, con menos de 1.000 soldados. Solo la llegada de Juan de Austria con refuerzos desde España alivia la situación. De esta forma se podrán enviar hasta 10 compañías del tercio, que suman un total de 1.298 hombres bajo el mando de Diego Enríquez de Castañeda, quien se había hecho cargo de las compañías que se quedan en Italia, para combatir al Turco en Lepanto. Esta batalla constituyó una muestra más del heroísmo de los hombres del tercio de Sicilia. Más de la mitad de sus efectivos murieron o fueron heridos en "la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros", como describiría Cervantes aquella jornada. 

Castañeda tendrá el tercio bajo su mando durante 33 años, hasta que es nombrado maestre Andrés de Salazar hasta 1612 y, tras este, Manuel Ponce de León, quien estará al frente del tercio hasta su muerte, en 1622. Posteriormente se haría cargo el maestre Manuel Carrillo de Toledo durante 16 años hasta que fue sustituido por Manuel Franco de Montoya, quien tan solo ostentó el mando un año. Francisco de Castilla, nombrado su maestre de campo en 1639, tendría que hacer frente a las revueltas en Sicilia alentadas por Francia, siendo Messina el principal foco de la actividad rebelde. Terminada la Guerra de los Treinta Años, pero aún en contienda contra Francia, en 1652, annus mirabilis de las armas de la Monarquía Española, el tercio pasará a estar bajo mando de Gabriel de Toledo y Dávalos hasta que, en 1657, sea sustituido por Fernando Fernández Mazuelo. En 1662 su nuevo maestre será Vasco Colmenero de Andrade, quien estará al frente de la unidad durante una década. Tras él, fue Lázaro de Aguirre quien gobernó el tercio hasta su muerte, en 1675, cuando fue nombrado nuevo maestre Duarte Correa de Castelo-Branco, quien estaría 21 años al frente.

Durante el siglo XVII el tercio de Sicilia permaneció casi en exclusiva en la isla, tras las graves pérdidas sufridas durante la campaña de la Gran Armada contra Inglaterra. El tercio debió hacer frente a los franceses en sus constantes intentos de invasión de Italia. Pero su lucha principal fue contra el Turco, quien no paró de ser una constante amenaza para los territorios de la Monarquía. También hubo de emplearse, como se ha dicho, en sofocar revueltas como las vistas en Sicilia y en Cerdeña. Su último maestre de campo fue Pedro López Pardo de Ribadeneira, quien se hizo cargo del tercio desde 1696 hasta finales de 1708, cuando la unidad pase a constituir tres regimientos de infantería, siguiendo el modelo impuesto por Felipe V. El Ejército de Tierra indica en su web que este tercio, creado por "decreto expedido por el Rey Carlos I el 23 de octubre de 1535", es el antecesor del Regimiento de Infantería Tercio Viejo de Sicilia nº 67, algo que no se sostiene documentalmente.

-El tercio de Sicilia en Flandes

Antes, en 1567, varias compañías del tercio, en concreto 10 con un total de 1.620 soldados, van a formar el tercio gemelo de Sicilia, que va a partir a Flandes de la mano del Gran duque de Alba a través del recién abierto Camino Español. Este tercio gemelo de Sicilia, gobernado por Julián Romero, llegará a Flandes junto con los tercios gemelos de Lombardía y Nápoles, para hacer frente a la violencia de los herejes rebeldes en los Países Bajos. Bajo las órdenes de distintos maestres de campo como Julián Romero, el tercio se distingue en las campañas del duque de Alba en Flandes. Tras la marcha de este y el gobierno de Requesens, los tercios españoles e italianos hubieron de abandonar Flandes hasta que, con la llegada de Juan de Austria, quien solicitó su regreso amenazado seriamente por los rebeldes, hubieron de volver. Al comienzo de la partida Julián Romero murió, en octubre de 1577, haciéndose cargo del tercio su sargento mayor, Francisco de Aguilar, hasta 1579, cuando es nombrado Francisco de Valdés su nuevo maestre. 

Tras la muerte de este en Piombino, en 1580, el tercio pasó a manos de Pedro de Paz, bajo cuyo mando se distinguió notablemente en las campañas de Alejandro Farnesio como gobernador de los Países Bajos. Tras él, en 1584, Juan del Águila se haría cargo del tercio de Sicilia, que será denominado por el nombre de sus maestres. Juan Manrique de Lara, en 1588; Antonio de Zúñiga, en 1590, Carlos Coloma en 1598, o Jerónimo de Monroy en 1599, serán los maestres dutante el siglo XVI, habiendo paticipado en momentos tan importantes como Mons, Haarlem, Alkmar, Mook, Leiden, Zierikzee,  Turnhout, Nieuwpoort, Amberes o la isla de Bommel. En la conquista de Portugal el Gran Duque de Alba empleó varias unidades del Tercio de Sicilia que se distinguieron en la toma de Setúbal, Olivenza y varios fuertes de Lisboa.

En 1601 el tercio pasa a manos de Simón Antunes, quien lo gobernaría durante 22 años, en los que se empleó en las campañas de Ambrosio Spínola en Flandes, destacando el asedio de Ostende. Con la Tregua de los Doce Años la unidad descansarías tras décadas de guerra ininterrumpida. Después de él el tercio estaría gobernado por los maestres Diogo Luiz de Oliveira, Francisco de Medina, en 1625, el conde de Salazar, en 1631, o Francisco Zapata un año después. Con Enrique de Alagón, conde Fuenclara, el tercio participó en la batalla de Nördlingen, en 1634. En 1640 ostentó el mando Jerónimo de Aragón y dos años después, Juan de Velasco y Henin, aunque ese mismo año el tercio pasaría a estar gobernado por el conde de Garcíes, con el que combatió bajo su mando en Honnecourt o en Rocroi con desigual resultado. 

Tras él, sería Francisco Deza su nuevo maestre a partir de 1646, pasando en 1654 al gobierno de Juan de Rocafull, el 1655 de Diego Goñi de Peralta, en 1659 de Francisco de Velasco, conde de Colmenar, en 1661 de Juan de Toledo o en 1668 de Fernando de Moncada. Estos dos últimos hubieron de hacer frente a la invasión francesa de los Países Bajos durante la Guerra de Devolución. En 1668 el tercio pasaría a estar bajo el mando del duque de Montalto, quien se haría cargo de él durante 8 años hasta su sustitución por el marqués de Covarrubias, que estaría durante otros 8 años al frente del tercio hasta que, en 1684, este pasara a manos del marqués de Mariño. Juan Antonio Hurtado de Amezaga sería su último maestre desde 1697, cuando el tercio pasó a regimiento en 1702, siguiendo el modelo borbónico. 

-El Tercio en Sicilia y la Armada del Reino.

Desde su creación el tercio se va a distribuir por los distintos puntos de la isla y también por Calabria y Marina de Catanzaro. El tercio fijo de Sicilia se va a emplear en la vigilancia y defensa del reino; desde rechazar las incursiones de la piratería berberisca y los ataques otomanos, hasta sofocar revueltas y vigilar los presidios de la isla. En lo concerniente a las actuaciones en el interior del reino, el virrey es el que tendrá la autoridad para distribuir las compañías y asignar las misiones pertinentes, mientras que toda movilización exterior será ordenada por el propio rey. 

Los principales presidios del reino: Palermo, Trapani, Marsala, Licata, Siracusa, Milazo y Augusta, contarán con una guarnición permanente de soldados del tercio. También será permanente la guardia del virrey. El resto de las fuerzas se emplearán en las galeras españolas que combaten al Turco o que realizan incursiones en las posesiones otomanas del norte de África, y en la vigilancia y protección de las zonas costeras del reino, fundamentalmente en la primavera y el verano, cuando más frecuentes solían ser los ataques.

Mapa de Sicilia

En la defensa de Sicilia el papel principal lo jugaban los soldados españoles del Tercio, pero también eran importantes la construcción de fortificaciones, con su correspondiente emplazamiento de artillería; la milicia del reino, un cuerpo creado para responder a la demanda defensiva; el servicio militar que debían realizar los ciudadanos. Tarea no menos baladí era la lucha contra el bandolerismo. El tercio fijo, que solía contar con un número de hombres que oscilaba entre los 3.000 y los 1.800, y en ocasiones, como tras la marcha de la mayoría de las compañías para Flandes, apenas llegó a los 300 hombres. Con semejante fuerza era imposible la defensa del reino, no hablemos ya si se tenían que enfrentar a la delincuencia interna. En un reino de 800.000 habitantes, era necesaria la colaboración de las milicias para enfrentarse a los problemas del bandolerismo. 

Además de todo esto, Sicilia se va a convertir, al igual que Nápoles y fundamentalmente Milán, en un centro de formación militar donde acudirán hombres de toda la monarquía española para convertirse en hábiles y duros soldados, tanto de infantería como de caballería. La disciplina y profesionalidad de las tropas españolas eran famosas en todo el continente, y las tácticas que en Italia van a ir perfeccionando los españoles, no van a tener parangón en Europa durante más de un siglo. Si bien en el Milanesado se va a constituir el mayor y mejor centro de formación de los hombres que van a partir hacia Flandes, en Sicilia se va a crear un centro permanente para formar a los soldados bisoños que deben reemplazar a los que parten desde el reino hacia los Países Bajos. Soldados españoles veteranos serán designados como profesores en las distintas escuelas. Un claro ejemplo de la formación que se da en Sicilia va a estar en la escuela de artillería de Palermo, donde se van a formar algunos de los mejores maestros artilleros de la monarquía española.

En cuanto a la polémica suscitada sobre la existencia de un Tercio de Galeras de Sicilia propiamente dicho, hay que decir que no existía como tal en el reino un cuerpo fijo de infantería de marina, sino estaba compuesto por compañías del Tercio Fijo que embarcaban en misiones asignadas, haciéndolo de manera temporal y rotatoria. Olesa Muñido en su obra La organización naval de los estados Mediterráneos  y en especial de España durante los siglos XVI y XVII, que en Sicilia no se observaba la plena autonomía orgánica que el soldado de bajeles y el de galeras tenían con respecto al marinero o al soldado de infantería. Lo normal era que los virreyes planificasen las operaciones que se iban a ejecutar, normalmente en verano, y se seleccionaba a un número determinado de infantes del tercio Fijo o incluso compañías enteras, si la campaña era de cierta envergadura. El mínimo indispensable que se consideraba que debía ir en las galeras era de 30 arcabuceros adiestrados por cada una y tenían la misma dependencia de sus capitanes que cuando estaban en tierra.

Para hacer frente a las amenazas del corso y el turco será necesario contar con una buen flota de naves y un fuerte sistema defensivo en la isla. Como ya se ha visto, era tan importante la defensa como el ataque, y de esa forma todos los virreyes desde el reinado de Carlos I van a pedir contar con una poderosa escuadra de galeras. Esto se materializó en una armada que incluía las flotas de España, Nápoles y Sicilia. El duque de Terranova, virrey de Sicilia, escribía a Felipe II pidiéndole la formación de una flota de 100 naves que estaría compuesta por 40 españolas, 30 napolitanas y 30 sicilianas, las cuales 10 serían del propio reino, mientras que 14 las aportaría Juan Andrea Doria y 6 provendrían de particulares. Felipe II, a partir de 1562, llevó a cabo una política de vigorización de su armada. Por ejemplo, el reino de Sicilia pasó de 11 naves en 1563 a 22 en Lepanto. Este fue su máximo apogeo porque a partir de ese momento el número de galeras se fue reduciendo; durante el virreinato de Colonna, en 1577, la escuadra había pasado a 14 galeras y para finales de siglo apenas quedaban 11, incluyendo la capitana de Juan Andrea Doria.

La guerra defensiva era dirigida por el virrey pero las incursiones ofensivas de la flota tenían que ser autorizadas por el monarca. Cuando se preparaba una campaña el virrey escogía a los hombres más adecuados de entre el tercio, a veces compañías enteras si la operación lo requería. Los soldados que del tercio que se embarcaban en las galeras del reino debían tener una formación conveniente, por lo que no todos eran convenientes, como indica Juan Andrea Doria al tomar muestra del tercio en el que no había más que 1.200 efectivos y no todos valían puesto que la gente de Lombardía que había llegado nueva no servía para el combate en galeras. Por desgracia este problema iba a ser muy frecuente no solo en el Tercio de Sicilia sino en el resto de tercios españoles. 

-Reformas del Tercio de Sicilia

En el tercio de Sicilia se van a producir una serie de reformas propiciadas por la llegada de la distintas compañías de otros tercios. Estas reformas se encaminan a abaratar costes disminuyendo el número de capitanes. La idea fundamental es buscar mantener el número de 3.000 soldados en el tercio, que es el número que se considera ideal. Tras la batalla de Lepanto, y con el respiro que eso supone para los reinos de Italia, en diciembre de 1571 se acomete la primera reforma con motivo del mantenimiento en la isla del tercio de Lope de Figueroa. Carlos de Aragón y Tagliavia, duque de Terranova y virrey de Sicilia, se propuso reformar el tercio para lograr reorganizarlo, detallar perfectamente los cargos y sueldos y sobre todo restablecer la disciplina. Para ello el virrey realiza una memoria de los últimos 15 años del tercio y se dispone a tomar las decisiones necesarias. 

Duque de Terranova, virrey de Sicilia

De este modo reduce a 8 el número de compañías, con sus correspondientes capitanes, que se repartirán los 2.000 infantes de los que dispone el tercio, con 250 soldados por compañía. La compañía contará con el capitán, el alférez, 5 sargentos, 50 cabos, 1 capellán, 2 atambores, 1 pífano, 5 abanderados, 5 furrieles y un barbero. Las compañías dispondrán de 40 coseletes por cada 100 soldados. Habrá 3 compañías de arcabuceros con un sueldo de 4 escudos mensuales. En el campo de la disciplina el duque de Terranova resuelve que los soldados que se incorporen al tercio deben tener sus propias armas, que los capitanes sean especialmente recelosos en la elección de sus oficiales y soldados, poniendo énfasis en que sean nacidos y criados en España y que no estuvieran casados, licenciándoles en el caso de que se casaran una vez entrado al servicio del tercio. Tampoco se debe admitir a pajes ni criados ni hombres que no sean libres y estén en condiciones para hacer la guerra. 

La siguiente reforma a la que se va a enfrentar el tercio la va a emprender Marco Antonio Colonna, duque de Paliano y virrey de Sicilia desde 1577. En ese año llegaron a Sicilia 17 compañías del tercio de Francisco de Valdés, que se sumaban a las del tercio fijo de Sicilia y a las del tercio de Lope de Figueroa. Colonna se centró en el problema del control de las pagas y el descontrol de las licencias. El virrey ordenó que los capitanes residiesen en sus respectivas compañías y que no pagasen a los soldados que no estuviesen presentes en las muestras. Además revocó todas las licencias que se habían concedido. En la muestra tomada en agosto de 1577 el número de soldados que hay en el reino es de 3.546, incluyendo los hombres de las 10 compañías del tercio de Lope de Figueroa. Colonna llevará a cabo una profunda reforma continuada en los años en los que se mantenga el cargo. 

Bibliografía: 

-La antemuralla de la Monarquía. Los tercios españoles en el Reino de Sicilia en el siglo XVI (Carlos Belloso Martín)

-Historia de la profesión militar (Fernando Mogaburo)

-Tercios.org (Juan L. Sánchez)

-Tercios (René Quatrefages)

-La organización naval de los estados Mediterráneos  y en especial de España durante los siglos XVI y XVII (Felipe Olesa Muñido)

Marco Antonio Colonna


Regimiento de Infantería Tercio Viejo de Sicilia











No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

Etiquetas

Achilles (1) Agustín de Cepeda (1) Agustín íñiguez (3) Aldringer (6) Alejandro Arroyo (1) Alejandro Farnesio (23) Alejandro O'Reilly (1) Alexander (1) Alfonso de Ávalos (2) Alí Bajá (1) Almagro (1) Alonso de Alvarado (1) Alonso de Bazán (3) Alonso de Córdoba (1) Alonso de Pimentel y Zúñiga (1) Alonso de Sotomayor (1) Alonso Martín (1) Alonso Pita da Veiga (2) Alonso Vázquez (1) Álvar Núñez Cabeza de Vaca (1) Álvaro de Bazán (11) Álvaro de Quiñones (1) Álvaro de Sande (7) Ambrosio de Spínola (17) Anastagi (1) Andrea Cantelmo (2) Andrea Doria (9) Andrés de Urdaneta (3) Anhalt (1) Antonio Barceló (1) Antonio de Leyva (5) Antonio de Montesinos (1) Antonio de Oquendo (5) Antonio Salgado (1) Arcabucero (2) archiduque Alberto de Austria (7) Armada (1) Armamento (1) Aumont (1) aztecas (1) Balanzón (2) Barbarroja (2) Bartolomé de las Casas (1) Batallas (75) Batallas Navales (26) Beltrán de la Cueva (1) Bergh (5) Bernardino de Avellaneda (1) Bernardino de Mendoza (8) Bernardo de Gálvez (2) Blas de Lezo (1) Boabdil (1) Brunswick (6) Bucquoy (6) Calmecahua (1) Camino Español (9) Campañas de Farnesio en Flandes (3) Campañas de Osuna en Sicilia (3) Campañas de Spínola en Flandes (6) Campañas del marqués de Leganés en Milán (3) Capitana (1) Cardenal Cisneros (1) Cardenal Infante (15) Carlo della Gata (3) Carlos Coloma (6) Carlos de Ibarra (2) Carlos de Lannoy (3) Carlos I (28) Carlos II (2) Carlos III (5) Carlos IV (1) Carlos Padilla (1) Carlos V (16) Carlos VII (1) Carlos VIII (1) Castel-Rodrigo (2) César Borgia (1) Churruca (1) Cisneros (1) Collalto (1) Colloredo (4) conde de Anholt (1) Conde de Bayolo (1) conde de Brouay (1) conde de Floridablanca (2) Conde de Fuenclara (1) conde de Fuensaldaña (1) conde de Fuentes (2) Conde de Leicester (1) conde de Marsin (1) conde de Monterrey (1) Conde de Oñate (2) Conde de Paniguerola (3) conde de Peñalva (1) conde de Tilly (6) conde de Vimioso (1) Conde-duque de Olivares (13) Conquistadores (9) Corneille Joll (1) Coselete (1) Cosme Álvarez (1) Crequi (1) Cristian IV (1) Cristóbal Colón (2) Cristóbal de Eraso (2) Cristóbal de Mondragón (23) Cristóbal de Olid (1) Cristóbal Lechuga (3) Cromwell (1) D'Allegre (1) De Court (1) Díaz de Pineda (1) Diego Brochero (1) Diego Colón (3) Diego Dávila (1) Diego de Almagro (1) Diego de Mendoza (1) Diego de Quiñones (1) Diego García de Paredes (3) Dragut Reis (1) Drake (5) Duque de Alba (34) Duque de Alburquerque (6) Duque de Cléveris (1) Duque de Enghien (4) Duque de Feria (4) Duque de Guisa (2) Duque de Lerma (3) duque de Lorena (4) Duque de Medina Sidonia (1) Duque de Osuna (5) duque de Saboya (4) Duque de Urbino (1) Edward Vernon (1) Egmont (5) El Gran Capitán (13) El Gran Condé (4) El Gran Duque de Alba (3) Enrique II (2) Enrique III de Valois (1) Enrique IV (2) Enrique Olivares (1) Enrique VIII (5) Ernesto de Mansfeld (10) Escaño (1) España en la Guerra de los 30 años (17) Fadrique Álvarez de Toledo (3) Fadrique de Toledo (4) Federico el Palatino (6) Federico Enrique (1) Felipe de Silva (2) Felipe el Hermoso (1) Felipe II (43) Felipe III (18) Felipe IV (22) Felipe Strozzi (2) Felipe V (3) Fernández de Córdoba (10) Fernández de Enciso (1) Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel (1) Fernando de Andrade (2) Fernando de Magallanes (2) Fernando el Católico (9) Fernando Girón de Salcedo (1) Fernando I (1) Fernando VI (1) Fernando VII (1) Ferrante Gonzaga (3) Ferrante Limonti (1) Filiberto de Saboya (1) Franc (1) Francisco Coloma (1) Francisco de Acevedo (1) Francisco de Bobadilla (7) Francisco de Ibarra (2) Francisco de Medina (1) Francisco de Melo (7) Francisco de Mendoza (2) Francisco de Meneses (1) Francisco de Orellana (2) Francisco de Quevedo (1) Francisco de Rivera (3) Francisco de Saavedra (1) Francisco de Sarmiento (5) Francisco de Valdés (4) Francisco de Vallecilla (1) Francisco de Zanoguera (1) Francisco I (8) Francisco Menéndez (1) Francisco Pizarro (3) Francisco Sforza (1) Francisco Valdés (1) Francisco Verdugo (9) Francisco Vivero (1) Fray Gaspar de Carbajal (1) Galeón de Manila (2) Galveston (1) Gambacorta (6) García de Toledo (5) Garcíes (1) Garcilaso de la Vega (1) Gaspar de Toralto (3) Georg von Frundsberg (6) George Clifford (1) George Pocock (1) George Walker (1) George Washington (1) Glorioso (1) Gonzalo de Bracamonte (6) Gonzalo de Córdoba (1) Gonzalo de Ronquillo (1) Gonzalo Pizarro (2) Gran Sitio de Malta (3) Grande y Felicísima Armada (3) Gravina (1) Guardas de Castilla (1) Guébriant (2) Guerra anglo-española (6) Guerra de Colonia (1) Guerra de Devolución (2) Guerra de Esmalcalda (2) Guerra de Independencia norteamericana (2) Guerra de la Valtelina (1) Guerra de los 30 años (26) Guerra de los 7 años (2) Guerra de los 80 años (36) Guerra de Nápoles (5) Guerra del Arauco (1) Guerra del Asiento (4) Guerra del Monferrato (2) Guerra del Palatinado (6) Guerras Italianas (11) Guerreros (26) Guillermo de Orange (22) Guillermo Verdugo (5) Gustavo Adolfo (3) Gutierre de Cetina (1) Gutiérrez de Otero (1) Hasán Bajá (1) Hatzfeldt (3) Hawkins (1) Hernán Cortés (2) Hernando Colón (1) Hernando de Acosta (2) Hernando de Toledo (2) Herreruelo (1) Holac (3) Horn (9) Hugh O´Donnell (1) Hugh O´Neill (2) Hugo de Cardona (2) Hugo de Moncada (1) Idiáquez (3) Inés de Ben (1) Infantería de Marina (1) Isabel Clara Eugenia (3) Isabel de Avis (1) Isabel I (9) Isabel la Católica (3) Isemburg (7) Jacinto Vera (1) Jacobo I (1) Jean de Beck (6) Jean de la Valette (3) Jeireddín Barbarroja (2) Jenkins (1) Jerónimo Agustín (2) Jervis (3) John Montagu (1) John Norreys (9) José de Córdoba (1) José de Irazábal (1) José de Mazarredo (3) José de Urrutia (1) Juan Andrea Doria (1) Juan Bravo de Laguna (3) Juan Cerbellón (4) Juan de Austria (6) Juan de Cardona (2) Juan de la Cerda (1) Juan de la Cosa (1) Juan de Lezcano (4) Juan de Oznayo (1) Juan de Prado Malleza (1) Juan de Urbieta (1) Juan de Vivero (1) Juan del Águila (7) Juan Díaz de Solís (1) Juan Gutiérrez de Garibay (1) Juan II de Aragón (1) Juan II de Castilla (1) Juan II de Portugal (1) Juan José de Austria (2) Juan José Navarro (1) Juan Martín de Recalde (2) Juan Pablo de Carrión (1) Juan Pacheco (1) Juan Pérez de Azcue (1) Juan Pérez de Peralta (1) Juan Ronquillo (1) Juan Sebastián Elcano (2) Juan Varela (1) Juan Vázquez Coronado (1) Juana de Castilla (1) Juana la Beltraneja (1) Julián Romero (16) Justino de Nassau (2) La Ferté (1) La Meilleraye (1) La Mothe (3) Lala Mustafá (1) Lamboy (2) Lautrec (1) Lázaro de Eguiguren (1) León Fandiño (1) Lepanto (1) Lestock (1) Leyenda Negra (1) Leyes de Burgos (1) Liga de Esmalcalda (6) Liga Santa (2) Lope de Figueroa (12) Lope de Hoces (1) Lope de Vega (1) López de Acuña (1) Lorenzo Ugalde de Orellana (1) Luis de Armagnac (4) Luis de Carvajal (1) Luis de Córdova (1) Luis de Nassau (4) Luis de Requesens (8) Luis de Velasco (1) Luis Fajardo (2) Luis Vicente de Velasco (1) Luis XIII (8) Luis XIV (5) Luis XV (1) Maarten Schenck (2) Maarten Tromp (1) Mansfeld (2) Manuel de Montiano (1) Manuel Filiberto (3) Manuel Ponce de Léon (1) Marcos Aramburu (1) Margarita de Parma (3) María de Estrada (1) María Pita (1) María Tudor (1) Marlborough (2) marqués de Aytona (1) Marqués de Caracena (3) marqués de Hinojosa (1) Marqués de Leganés (9) marqués de los Vélez (1) Marqués de Mortara (4) Marqués de Pescara (4) Marqués de Torrecuso (11) Marqués de Villafranca (2) Marqués del Vasto (13) Marradas (3) Martín de Aragón (2) Martín de Córdoba (1) Martín de Eguiluz (1) Martín de Idiáquez (3) Martín de Padilla (1) Martín Zamudio (1) Mathews (1) Matías de Alburquerque (1) Matthew Buckle (1) Matthias Gallas (10) Mauricio de Nassau (7) Maximiliano de Egmont (1) Mazarino (4) Melchor de Robles (3) Mercader (1) Mercedes (1) Mercy (2) Miguel de Ambulodi (1) Miguel de la Horna (2) Miguel de Oquendo (2) Miguel López de Legazpi (2) Moctezuma (1) monte Aldabe (1) Montmorency (1) Mosquetero (2) Mustafá Bajá (1) Namur (1) Napoleón (1) Nelson (2) Octavio de Aragón (1) Oglethorpe (1) Orden de Malta (4) Orden de Santiago (6) Ordenanzas (1) Pánfilo de Narváez (2) Pappenheim (4) Paz de Cateu-Cambrésis (2) Pedro de Alvarado (2) Pedro de La Gasca (1) Pedro de Paz (2) Pedro de Toledo (1) Pedro de Ursúa (1) Pedro de Valdivia (1) Pedro de Zubiaur (1) Pedro Ernesto de Mansfeld (5) Pedro González de Castejón (1) Pedro Mesía de la Cerda (1) Pedro Navarro (2) Pedro Téllez de Guzmán (1) Pialí Bajá (2) Piccolomini (10) Pío V (1) Piquero (2) Pompeo Giustiniano (5) Príncipe de Carignano (1) príncipe de Condé (6) Príncipe de Ligné (2) Prior de Crato (7) Próspero Colonna (6) Rantzau (4) Real Felipe (1) Reyes Católicos (12) Richard Greenville (1) Richelieu (11) Rodrigo de Orozco (2) Rowley (1) Rui Faleiro (1) San Fulgencio (1) San Giuseppe (1) San Ildefonso (1) Sancho Dávila (13) Sancho de Londoño (9) Sancho de Luna (2) Santísima Trinidad (1) Sebastián de Benalcázar (1) Sebastián López (1) señor de Aubigny (2) Sirot (1) Sitio de Malta (1) Socorro de Irlanda (2) Solimán (3) Spielbergen (1) Tassis (6) Taupadel (1) Tay Fusa (1) Tercio de Ávila (2) Tercio de Cárdenas (1) Tercio de Castelnuovo (2) Tercio de Cerdeña (7) Tercio de Fuenclara (1) Tercio de Galeras (1) Tercio de Lombardía (11) Tercio de Lope de Figueroa (2) Tercio de Nápoles (7) Tercio de Saboya (5) Tercio de Sicilia (11) Tercio de Toralto (1) Tercio de Valdés (1) Tercio de Zamora (1) Tercios (11) Tercios Embarcados (1) Tercios Viejos (6) Teseus (1) Thermes (1) Thomas Howard (1) tlaxcaltecas (1) Toisón de Oro (2) Torquemada (1) Torstensson (1) Tratado de Aranjuez (1) Tratado de París (1) Turco (1) Turenne (4) Tuttlingen (1) Ulij Alí (1) Unión de Arras (3) Unión de Utrecht (3) Vasco de Gama (1) Vasco Núñez de Balboa (1) Velandia (2) Viaje del Cardenal Infante (3) Vicente Gonzaga (1) Vicente González-Valor (1) Vicente Yáñez Pinzón (3) vizconde de Turenne (1) Wallenstein (5) Werth (5) William Monson (1) William Penn (1)